PROCEDIMIENTO CONCURSAL DE REORGANIZACIÓN DE LA EMPRESA DEUDORA

Es un procedimiento judicial, que tiene por finalidad la reestructuración de los pasivos y activos de la Empresa Deudora, cuando ésta es viable.

Pueden someterse al Procedimiento Concursal de Reorganización, ante el tribunal competente, esto es, el del domicilio del Deudor, solo las Empresas Deudoras.

Son Empresas Deudoras:

a) Personas jurídicas de derecho privado, con o sin fines de lucro,

b) Personas naturales contribuyentes de Primera Categoría, y

c) Personas naturales contribuyentes del artículo 42 N° 2 de la Ley sobre Impuesto a la Renta.

Para poder iniciar el Procedimiento Concursal de Reorganización vía web, es necesario que la Empresa Deudora obtenga su “clave única”, que otorga el Servicio de Registro Civil e Identificación.

La Clave Única permite con una única contraseña, acceder a servicios en línea de diversas instituciones del Estado, de manera fácil y segura.

Para obtenerla, debe acercarse a cualquier oficina del Registro Civil con su carnet de identidad, donde le harán entrega de un comprobante correspondiente al “Código de Activación de Cuenta en Oficina Internet”.

Posteriormente, deberán ingresar al link que fue enviado a su correo electrónico (Asunto: Confirmación registro Oficina Internet-SRCeI) donde se le solicitará digitar el número de su Carnet de Identidad (RUN) y el “Código de Activación” disponible en el comprobante.

De manera alternativa, podrán ingresar directamente a www.registrocivil.cl y pinchar el link “Activar clave única”, en el menú del costado izquierdo.

Finalmente, se abrirá una ventana en la cual aparecerán sus datos: RUN, nombre completo y correo electrónico. En ésta, el sistema le solicitará ingresar una contraseña, que debe contener al menos 6 caracteres.

Para mayor información pueden consultar la página www.claveunica.cl.

La Empresa Deudora debe cumplir los siguientes requisitos:

a) Presentar una solicitud de inicio de Procedimiento Concursal de Reorganización, cuyo modelo se encontrará disponible en tribunales, en las dependencias de la Superintendencia y en el sitio web de la misma.

b) Acompañar ante el tribunal competente y la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, según corresponda, los antecedentes exigidos por los artículos 55 y 56 de la Ley N.° 20.720, los que tienen por finalidad determinar el pasivo de la Empresa Deudora.

Las etapas son las siguientes:

a) Presentación ante tribunal competente la solicitud de inicio del Procedimiento Concursal de Reorganización,

b) Solicitud de nominación de Veedor ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento.

c) Dictación por el tribunal de la resolución de reorganización/ inicio de la Protección Financiera Concursal,

d) Presentación de la propuesta de Acuerdo de Reorganización,

e) Etapa de verificación, objeción e impugnación de los créditos de los acreedores,

f) Junta de Acreedores llamada a conocer y pronunciarse sobre la propuesta de Acuerdo de Reorganización, y

g) Aprobación del Acuerdo de Reorganización Judicial.

Es aquel período de tiempo entre la dictación de la resolución de reorganización y el acuerdo de Reorganización otorgado a la Empresa Deudora sometida al Procedimiento Concursal de Reorganización, durante el cual no puede solicitarse ni declararse su liquidación, ni iniciarse en su contra juicios ejecutivos, ejecuciones de cualquier clase o restituciones en juicios de arrendamiento. Además, todos los contratos suscritos por el deudor mantendrán su vigencia y condiciones de pago. En consecuencia, no podrán terminarse anticipadamente en forma unilateral, exigirse anticipadamente su cumplimiento o hacerse efectivas las garantías contratadas, invocando como causal el inicio de un Procedimiento Concursal de Reorganización.

El deudor durante este período no podrá enajenar y/o gravar sus activos.

La Ley N.° 20.720 considera la participación de acreedores hipotecarios y prendarios para la adopción del Acuerdo de Reorganización Judicial. Al votar el acuerdo estos acreedores conservan sus preferencias.

Sin perjuicio de lo anterior, podrán concurrir y votar en las distintas clases o categorías de acreedores que se constituyan para efectos de aprobar el acuerdo. En efecto, los acreedores hipotecarios y/o prendarios incluso podrán votar en la clase de los acreedores valistas, siempre que renuncien a sus preferencias.

El procedimiento puede terminar de dos formas:

a) Aprobado el Acuerdo de Reorganización, o

b) Rechazado el Acuerdo de Reorganización.

Cualquier acreedor, podrá solicitar el incumplimiento del Acuerdo ante el tribunal, en el plazo de un año. Declarado el incumplimiento del Acuerdo, se dará inicio al Procedimiento Concursal de Liquidación de la Empresa Deudora.

El acuerdo de reorganización aprobado judicialmente, producirá la remisión, novación o repactación de todo o parte de los créditos, conforme lo acordado.